domingo, 22 de mayo de 2011

ATÚN CON CEREZAS

Sobre el mar, tan alto, por encima de horizonte entero de nubes que van cambiando de color mientras anochece. Pero la tarde se estira y sé de la maravilla de estar ahí, tan alto sobre el cielo, en el cielo, aunque ahora ya sea algo normal y casi nadie mire por la ventanilla del avión fascinado, pero yo siempre me siento como los primeros pilotos que tuvieron este privilegio, no hace tanto.

Intento vivir así, creo que siempre tuve ese deseo y esa voluntad, de vivir la dolorosa o dichosa conciencia de que todo es siempre irrepetible. Por eso me dolía siempre (y más ahora) la sensación de derrochar el tiempo sin placer, sin sonrisa, sin memoria o me dolía la comodidad, el dejar pasar, las ambiciones decorativas cuando cada minuto del presente podía ser feliz y precioso. No aplazo nada, no dejo nada para hacer mañana. Sé que soy nada, un poco de polvo de estrellas, no es metáfora, un ser más entre millones y épocas. ¿Te atreverás a compartir conmigo lo que somos?, ¿polvo de estrellas?, ¿carne caliente?, ¿tiempo irrepetible?, ¿te atreverás?...

Si te atreves necesitarás cerezas grandes, atún rojo, pasta brik, gelatina neutra y gambas frescas. Dentro de ese sabor está para mi el verano entero concentrado. También necesitarás un comensal que sea cómplice del crimen, que no tenga complejos ni prejuicios (ni gastronómicos ni sexuales). Busca un vino blanco sin pudor, puede ser cualquiera que te guste. El plato no tiene misterio, ni trampa, ni dificultad. Deshuesa dos docenas de cerezas (la mejor es la picota ambrunés que tiene un rojo intenso y profundo) y filetéalas sin espachurrarlas con un cuchillo que corte bien. Haz también láminas finas de dos milímetros, cuadradas (de cinco a siete centímetros de lado y a contraveta) con el atún (utiliza los trozos del lomo, evita las zonas más grasas o más oscuras), toma una oblea de pasta brik y amontona encima a modo de pequeña lasaña un recuadro de atún mínimamente salado, una capa de laminillas de cereza, otro recuadro de atún y así hasta cuatro capas, luego cierras la pasta brik a modo de saquitos y los fríes en aceite bien caliente unos pocos segundos de tal forma que la pasta este crujiente y dorada pero el atún de dentro quede templado pero muy muy poco hecho. Por otro lado haz zumo con cuatro de kilo de cerezas, filtra el zumo y luego lo mezclas con la gelatina previamente disuelta en un poco de agua caliente, echa ese zumo en una cubitera y dentro de cada cubito sumerge un gamba muy fresca, pelada y cruda (con una pizquita de sal) y lo metes en la nevera para que la gelatina se vuelva consistente.

Sirve el plato con dos saquitos para cada comensal recién sacados de la satén y cuatro datos de gelatina al lado y decora con un poco de perifollo picado y un chorrito de Kirsch (aguardiente de cerezas) encima de los datos de gelatina. El plato hay que comerlo recién hecho porque si no el brik se reblandece y la gelatina de derrite. En la boca se mezcla el calor y el frío, el mediterráneo y el Jerte, el crujiente y la blandura, la acidez y el dulzor. Es rico y ligero de verdad.

Instantes, instantes, horas, tiempo sin ti que no vivo como carencia o espera porque vivo y siento que hay tiempo por venir contigo. ¿y si no hubiera? Lo pienso a veces, pero no con angustia o tristeza. La muerte en cualquier sitio, su azar. Pero eso siempre lo supe y a veces estuvo cerca, ahora no. Imagino larga mi vida, y dichosa, y completa. Cada día de niños, de ríos, de palabras, de horas contigo son instantes de dicha tan rica, intensa, dulce, suave, feliz… que vivo con ganas, lucidez, glotonería. Tus ojos de algas, tu piel de mujer salada y verdadera, tu voz de niña, mujer, anciana, tu sexo sabroso, para estar dentro, chupar, dormir. Debe ser el vino o las altura o que me muero de ganas de verte o que recuerdo que cuando te abrazo siento, siento, siento, la vida, lo que soy, mi identidad, la pequeña magia de sentir, el puñado de polvo de estrellas que soy, la fortuna inmensa de haberte conocido, de saberte cerca, de poder nombrarte sin miedo, con ganas, sonrisa, libertad. Será la primavera o que me gusta sentir que te deseo o que la vida hoy, desde tan alto, se ve mejor.

(Porque soñé además con el Avión Club)

3 comentarios:

  1. Bravo GG

    Hoy no escucho la radio, no quiero saber nada de las mismas gilipolleces de siempre.
    Tendrian que poner tus post, en el boletin de las 6 de la mañana.

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  2. Seguimos utilizando sistemas de elección y representación del siglo XIX cuando el resto de relaciones con bancos, hacienda, ayuntamiento.... es directa e inmediata gracias a las TIC. Los ciudadanos/as estamos cada días más y mejor informados, comprometidos, lúcidos y quisiéramos decidir sin delegar... mi deformación profesional me obliga a estar encima de los resultados pero siento que todo eso es un mundo paralelo, otra dimensión que poco afecta a los ciudadanos/as.
    Volvía de Canarias por trabajo en un 340 medio vacío, se veía el Teide y un mar de nubes alucinante...

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