jueves, 21 de noviembre de 2013

"RISOTO" DE LO QUE DA EL CAMPO


Nos queda resistir y cocinar lo que se pueda. “Arroz y lo que dé el campo”. Eso decía Heliodoro, el amigo cazador y socialista de mi abuelo Fernando.

Hoy toca arroz con hongos, el domingo con zorzales. Lo que me da el campo.
Sofrío en una nuez de mantequilla un poco de cebolla y un diente de ajo, añado después los boletus que he sobredorado a la plancha y el arroz para nacararlo un poco. Pongo luego el agua suficiente y a esperar. No añado nata ni Parmesano, si acaso al final, en el reposo, unas virutas de foie hechas con el rallador de agujero grueso sobre un hígado de oca crudo que tengo congelado para estas ocasiones. Hay que intentar, aún en la carestía, “ser sublime sin interrupción” que diría Carlitos Baudelaire. El domingo, si cazo cinco o seis zorzales, el mismo arroz se volverá potente, suntuoso, delicado, montuno, aún más sublime. Me sale el plato a un euro la ración. Solo es “arroz y lo que dé el campo”.

Luego paseo sin blanca por Madrid, al estilo Jorgito Orwell en sus tiempos mozos y veo el precio de las amanitas en un mercado pijo y no me escandalizo. Eso sí, las oronjas que me he zampado estos días tenían mejor pinta. Constato que la especulación financiera ha llegado también hasta las setas porque a mi amigo Victor se las pagan a un euro. Los economistas "modelnos" lo llaman ingeniería financiera, yo lo llamo igual que lo llamarías tú o don Carlitos Marx.




2 comentarios:

  1. ¿ Hay algún sitio donde hoy en día no haya llegado la especulación y el rapiñeo? Y si lo decimos más claro el robo y el abuso. Que pena, a donde les hemos dejado que nos lleven. (N)

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