miércoles, 25 de febrero de 2015

ALMUERZO CON CHAVES NOGALES



Le han invitado a comer en la cantina uno de esos enormes filetones de vaca con patatas hervidas. El rancho está bueno pero Chaves no ha comido casi nada. Ha hablado sobre todo con un sargento de origen mexicano, el que está justo detrás de su figura, que le ha contado que esos filetes de vaca son muy sosos, nada que ver con la carne de Texas, un buen lomo alto hecho a la brasa y bien especiado. Nada que ver esas insípidas patatas cocidas con las patatas fritas y picantes que hace su madre. Chaves anota esos apuntes, quién sabe para qué. Luego, tras tomar un café de verdad, estos yankis traen de todo, han posado en el jardín abandonado para hacerse una foto.

Me gustaría decirle que sonría, que los nuestros ganarán esa guerra, que esos soldados que posan bien comidos, orgullosos, optimistas y voluntarios a su lado barrerán el fascismo de Europa (no le puedo decir que no liberarán España, pero esa es otra historia). Me gustaría decirle que hoy es un escritor y reportero famoso, que en la mesa de novedades de una céntrica y moderna librería de Madrid hay más de ocho libros suyos y más de diez en otra cercana. Me gustaría explicarle que su forma de hacer y de ser periodista es admirada por muchos de sus colegas ya sean de izquierdas o de derechas, que no hay revista que no le haya citado, que los periódicos le nombran con frecuencia. Me gustaría explicarle que hoy son realidad muchas de las ideas de democracia que consideraba entonces tan lejanas, pero tan necesarias.

Ha pasado mucho tiempo. En la fotografía se le ve a la vez desaliñado y elegante, como siempre armado con un cigarrillo. Aunque parece que tiene casi los setenta aún no tiene ni cuarenta y seis años, se le ve muy cansado pero no derrotado. Y me gustaría poder decirle eso, que no le derrotó nadie, que ganó su forma de ser periodista y persona. 

Es cierto, morimos, somos frágiles, sólo importa el presente. Pero a veces importa el pasado cuando en este futuro que era el suyo sus palabras siguen tan vivas. Aunque tú no lo sepas. Manuel, siguen apareciendo artículos tuyos.Te siguen publicando.




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